Alberto Santos de Hoyos

El legado de Alberto Santos de Hoyos es muy amplio, ya que fue un destacado empresario, filántropo con visión social, político y promotor del deporte, amigo de muchos, buen padre, esposo y abuelo. Representa muchos de los mejores valores y cualidades de los regiomontanos. Nació en Monterrey el 13 de septiembre de 1941. En 1967 se graduó como Licenciado en Administración de Empresas por el TEC de Monterrey. Se casó con Alicia Boesch de Santos y juntos formaron una bella familia integrada por sus hijos: Alberto, Federico y Alicia Santos Boesch.

En su trayectoria profesional, de 1968 a 1991, se desempeñó como Director General y posteriormente presidente del Consejo de la emblemática galletera mexicana GAMESA. Fue presidente del Club de Fútbol Rayados de Monterrey de 1970 a 1976, logrando una de las épocas más brillantes en la historia de este equipo. De 1977 a 1979 ocupó el cargo de presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CAINTRA) en el Estado de Nuevo León. En 1982 fundó la Liga de Empresarios Nacionalistas, con el propósito de que el sector empresarial influyera en las políticas públicas federales, y con este propósito fue Diputado Federal de 1982 a 1985 y Senador de la República por el Estado de Nuevo León de 1994 a 2000. En 1990 presidió el comité de construcción de la primera línea del Metro, ahora conocido como Metrorrey.

Alberto Santos siempre dedicó tiempo y empeño al servicio de diversas causas sociales. En 1982 funda junto con el gobernador Alfonso Martínez Domínguez la Casa Paterna La Gran Familia, institución para apoyar a niños y adolescentes maltratados; en 1995 con el Lic. Ernesto Canales funda Renace, dedicada a fomentar el respeto a los derechos de víctimas y acusados de delitos, y durante muchos años impulsó y participó activamente en asociaciones de beneficencia como Instituto Nuevo Amanecer, Andares, Effeta, Destellos de Luz, Unidos, entre otras muchas. Fue un decidido promotor del desarrollo del campo mexicano, primero con productores de trigo y soya para el abasto de GAMESA, después con el proyecto Vaquerías en Nuevo León y posteriormente incursionó en la industria azucarera nacional, fundando Ingenios Santos. Alberto Santos fundó y participó en muchas empresas en los ramos inmobiliario, industrial, comercial, agrícola, de entretenimiento y turismo, entre otras.

Además de haber sido consejero de empresas como Grupo Cydsa, Grupo Senda, Sigma Alimentos, Seguros Comercial América, Tec de Monterrey y Banorte. En el 2012 fue galardonado con el premio Eugenio Garza Sada el cual se otorga a personas que contribuyen al bienestar de la comunidad mexicana. El 14 de febrero del 2013, Alberto Santos de Hoyos fallece dejando atrás un gran ejemplo y legado. Sus herederos decidieron crear la Fundación Alberto Santos de Hoyos para continuar con su labor de apoyo a las causas sociales, y ese mismo año, catorce asociaciones, regularmente beneficiadas por él, se unieron para instituir el Premio Alberto Santos de Hoyos que se otorga anualmente a empresarios que a través de su labor social, logran materializar en acciones una sociedad más equitativa, con mejores valores y mayores oportunidades de desarrollo para los más desprotegidos.

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